La Glaucoma se puede evitar

La Glaucoma puede ser una condición muy dolorosa para las mascotas, aún más que para las personas, debido a que la presión intraocular puede elevarse a niveles mucho más altos que en los humanos. La presión intraocular normal en una persona fluctúa entre 12-22mmHg, en un perro o gato debe estar entre 10-25 mmHg. En un perro o gato con Glaucoma la presión puede pasar los 30 mmHg. Valores sobre los 50mmHg pueden rápidamente causar ceguera, mucho dolor y agrandamiento del ojo afectado.

Un ojo enfermo con glaucoma puede lucir normal para un dueño de mascota cuando la elevación en la presión es leve o moderada. Señales tempranas de esta enfermedad pueden incluir ojo rojo, córnea opaca, pupila dilatada, y párpados parcialmente o totalmente cerrados. Cuando avanza la condición el ojo se puede ver brotar de su posición normal en la cara.
Desafortunadamente es común que en casos avanzados de Glaucoma el diagnóstico llega cuando ya la ceguera es permanente. Esto pasa porque las mascotas pueden mostrar un comportamiento “normal” cuando un solo ojo está enfermo.

La mejor forma de manejar la glaucoma es la PREVENCIÓN. Una medición anual de la presión intraocular con el tonométro en perros y gatos de razas (o sus mezclas) con predisposición a la Glaucoma después de los tres años de edad reducirá el riesgo de que los síntomas más severos se manifiesten.

Lesión resortiva odontoclástica felina

Esta es la boca de uno de nuestros pacientes felinos de 7 años de edad. Como es un gatito muy amistoso logramos hacerle un examen oral bastante completo durante su examen físico completo semestral sin necesidad de anestesiarlo (No con todos los gatos logramos esto sin necesidad de anestesiarlo). Al tocar con un dedo la muela que aquí se señala el intenso dolor fue evidente. Entonces programamos una anestesia para llevar a cabo el trabajo dental que necesitaba. Resultó que este paciente tiene cuatro muelas en igual
condición, muelas con “resorptive lesions”.

Se estima que 60% de los gatos mayores de 6 años sufren de lesiones de este tipo. Las lesiones “resorptive” se ven comúnmente en la corona del diente como una gran erosión o cavidad en el esmalte. A veces esa erosión no es visible porque está cubierta por sarro o encía inflamada.

La mejor forma de evitar que tu gato adulto sufra de esta dolorosa enfermedad es que reciba su evaluación y limpieza oral bajo a anestesia regularmente (generalmente cada 12 meses o más frecuentemente). Solo cuando el veterinario descubre la muela dañada puede hacer algo para repararla o extraerla, eliminando así la fuente del terrible dolor.